viernes, 20 de octubre de 2017

El roble y yo.

 El roble y yo.

Te he visto siempre, siempre frondoso
roble milenario, receloso,
desde el bosque inmenso
contempla el río,
y esconde del viajero a su nido,
cuando rema bajo sus temblorosas hojas.

Y bajo las biformes montañas,
corre el río entre las flores y cuarzos,
y el silencio del alba besa a sus ramas
cuando alejo de su tronco mis cálidos brazos.

Ahí, sobre su raíz bifurca
resplandecen despintadas auroras.
Y las nubes grisáceas surcan
con sus puntadas de sombra,
sobre mi valle verde de totoras.

Y el crepúsculo danza con tu silueta,
mirando los luceros abrillantados…
Y uniendo nuestras narices y labios,
nos alejamos, lejos, muy lejos,
hasta no ver a tus nidos colgados.



viernes, 6 de octubre de 2017

Mi gato quiere ser poeta.

Mi gato quiere ser poeta.

Mientras leo frente a la vela,
disimuladamente mi gato se sienta,
coge la pluma y escribe con ella,
y piensa que no me doy cuenta.

Lee los pocos libros polvorientos
que queda en mi biblioteca,
ignoro lo que pasa,
pero se esfuerza por ser un gran poeta.

Y cuando duermo, lee mis versos
en su terciopelo, en silencio,
todo parece un misterio,
no sabe uno de los grandes secretos,
deja sus huellas en mis escritos.

En la oscuridad ve las letras,
no es necesario prender la vela,
juega con las hojas
que quedan tiradas en el piso,
y empieza a copiar mis bellas prosas.

Y cuando despierto, se apresura
en guardar sus notas de ternura,
me queda bien claro, no hay otra duda,
mi gato quiere ser un gran poeta.

Muy cansado llega por la noche,
se acurruca en su fresada de lana,
le echo un vistazo,
y duerme abrazado a su poema,
como si abrazara a su propia alma.

Corrijo en los días libres su obra,
a veces le faltan unas letras,
le perdono a mi gato poeta
porque no sabe nada de gramática.

Mi gato poeta juega todas las noches,
ronronea, husmea los rincones,
no quiere tener enemigos,
su instinto a escribir es más que cazar a los ratones.

Roba mi queso sabroso y fresco
cuando matizo y pinto mi lienzo,
se siente culpable, es muy cierto,
en son de cariño alza su cola
y frota mis rodillas con su pelo.

En poco tiempo ha terminado su poema,
y moviendo sus cejas
escucha cuando le doy lectura,
mira mi cara de asombro,
con sinceridad me fascinan sus letras.

Bαjo el Noмвre de Poeтιтα αzυl®/


sábado, 16 de septiembre de 2017

Inconsciencia.

Entre cerros y cristalinos ríos,
se ven algunos bosques,
otros ya perdidos.
Y los tísicos gorriones,
cantan suave, muy suave,
con sus pulmones teñidos.

Lágrimas, gotas de agua,
calmen la sed de los pájaros,
los pájaros vuelan en bandadas
dejando los nogales…
Y los nidos se quedan
columpiándose con el viento,
quemándose junto a los matorrales.

Con sus aguas tranquilas, los ríos
se descuelgan por las montañas.
Las montañas se cercan,
se cercan con los tejidos de las arañas.
Y los árboles dejan sus lágrimas,
al no estar los nidos entre sus ramas.

Bαjo el Noмвre de Poeтιтα αzυl®/

sábado, 5 de agosto de 2017

Mi botecito

Mi botecito

Siempre vengo a verte cuando amanece
botecito que la lluvia te humedece,
estoy muy seguro de que cuando regrese,
veré al sol y sus rayos tu proa seque.

He venido a verte viejo amigo y noble,
tú dirás cuando vamos botecito de roble,
creo que es mejor estar lejos, muy lejos,
 antes que por la mañana el viento sople.

Te necesito para cruzar los océanos,
nos perderemos en medio de la bruma,
contemplaremos los dos a la luna, a las estrellas, en fin...
Botecito de roble, unidos en esta aventura
conoceremos  nuevos mundos, mundos sin fin.

Y cuando el día tan bello oscureció,
bajo el cielo, todo en silencio quedó,
si no quieres conocer nuevos mundos,
quédate para siempre mi botecito
el que se marche ahora triste, seré yo. 


Bαjo el Noмвre de Poeтιтα αzυl®/


lunes, 17 de julio de 2017

A Pepe.

A Pepe .

Hay un niño de tez clara
que llega por la esquina,
y durante el día
sube y baja de las combis,
con su bolso negro,
 vendiendo caramelos,
para comprarse un plato de comida.

Es un niño de 7 años,
enfrentando la dura travesía,
con ahínco lo hace todos los días,
baila, canta, se disfraza de payaso,
y a muchos pasajeros tristes,
 les saca una sonrisa.

Tiene fe y mucha fe,
por eso, noche tras noche va a la misa,
con su pantalón Jeans,
y su camisa descolorida,
llega a la iglesia a pedirle a Dios
que cuide de sus hermanitos,
mientras él trabaja noche y día.

Camina por las calles,
y sabe que nada gratis,
todo se gana con esfuerzo,
desde un pan, hasta un jugo de cereza,
 va a los restaurantes de la cuidad
y toca su guitarra,
el mozo se conmueve con su música,
y la llama a comer en su mesa.
          
Es un niño que dentro de su alma
lleva una gran melancolía,
pero ante los ojos del mundo,
tiene una gran alegría.

En las noches llega a su barrio
y encuentra a sus amigos
con ellos ha hecho una gran amistad,
por eso les cuenta:

Que al amanecer irá a vender el diario
por toda la capital
y así ganar unos centavos más,
y comprarle a su hermanito un juguete,
un juguete, lo que él nunca lo tuvo,
cuando llegaba la  Navidad.

Bαjo el Noмвre de Poeтιтα αzυl®/

(Imagen web)

martes, 20 de junio de 2017

Sueños.

Sueños.

 El viento soplaba todo el camino
y los gorriones dueños del capulí
en bandadas alternaban sus trinos.
Y la música del mar resonante
salía de entre sus sombras,
y el cielo azul se abría para mí.

Y en mi trayecto, la arboleda
se movía, se movía
al compás de la música hermosa,
tan hermosa que mis sueños
flotaban sobre un manto de seda.
 
Como quisiera que estos sueños,
sueños en mí fueran eternos...
Sólo el rocío interrumpe en mi sueño
¡Oh, brillante día!,
ante el sol, mis ojos son tan pequeños.