domingo, 3 de diciembre de 2017

Los ratones están de fiesta.

Los ratones están de fiesta.

En esta ocasión era en una casa vieja,
los ratones planearon hacer la fiesta
para eso necesitaban queso y cerveza
y agasajar a los invitados de la realeza.

Axel es el gato que duerme siempre afuera,
lo vigilan día a día desde la madriguera,
planean asaltar la fábrica quesera
y llevar quesos para los bocadillos de la fiesta.

La noche empieza la inolvidable jarana
y llegan los ratones con saco y corbata,
bailan tranquilos, saben que el gato no está,
porque ha ido de visita a otra lejana casa.

El ratón pequeñito empieza con sus bostezos,
antes de dormir quiere comer los ricos quesos,
tiene mucho, mucho deseo, por eso mamá
le da pequeños trozos para que no se duerma.

Muy ebrio el ratón más viejo, hasta baila salsa,
se divierte, toma la noche algunas cervezas heladas,
se siente muy contento en su silla de plata,
es el jefe el ratón de cabeza pelada.

Pobrecito el gato Axel, ni siquiera se entera,
por estar de galán bien a la chalina,
y hasta se escucha que le canta a capela,
está enamorado de la gata negra,
es el motivo que descuidó la fábrica quesera.

Al final de todo, el gato Axel salta
por los cimientos de la gran quesera,
piensa que nadie sabe de sus escapadas,
está molesto el dueño,
durante esos días se dio cuenta,
que muchos de sus quesos le falta.

Saltan y se divierten mientras no está el gato
se ríen porque cada día está más flaco,
se ha vuelto muy ocioso, va a dormir a otro cuarto,
ya no caza, por eso el dueño lo ha votado.

Bajo el Nombre de Poetita azul®/

martes, 14 de noviembre de 2017

NO VOLVERÁ.

NO VOLVERÁ.

A Edgar Allan Poe.

  
¡Oh, bella niña a donde vas!
Este niño te extrañará,
cuando la soledad me aqueje,
estoy seguro que tú ya no estarás.

Y el aroma a soledad
en la casa negra se olerá,
oraciones, suplicas se harán,
pero la niña, no volverá.

Humo negro en la casa saldrá,
el gallinazo abrirá la ventana,
mal agüero y hechicero,
a mi niña se llevará.

Fantasmal casa sin habitar,
en medio de tanta oscuridad,
atónito por un momento oí hablar,
“esa niña no volverá”.

Y temblando golpee la puerta,
sale el gallinazo de ese lugar,
furioso me quería informar
“esa niña no volverá”.




martes, 24 de octubre de 2017

El ratón estudioso.

El ratón estudioso. 

Era un pequeño ratón
que venía a la ciudad para vivir,
traía un pedazo de cartón
para fabricar su pequeña casa,
porque no sabía adónde ir.

Pronto, encontraría a los viñedos,
ahí deja sus sucias chancletas,
con temor va a las bibliotecas,
sabe que sólo la sabiduría,
puede vencer a los crueles miedos.

En la noche come su rico queso,
le invita un poco al perro sabueso,
ha hecho un buen amigo con olfato,
por eso le cuida por las noches cuando llega el gato.

 De miedo late su corazoncito,
va a leer bajo la mesa de granito,
atónito queda por la belleza
que guarda el libro de naturaleza.

Corre por el laberinto que ha hecho,
mientras sueña en estudiar derecho,
piensa algún día denunciarlo al gato
que husmea todo el día en el techo.

Ratoncito gris, para los demás seres,
sólo eres un animal con osadía
que busca saciarse de los placeres de la vida.
te ignoran por tu traje sucio que llevas,
pero no saben que tienes oculto una gran sabiduría.

 Y cuando termines tu carrera,
no te olvides de tu amigo, el sabueso,
duerme abandonado en la cochera,
estaría muy alegre, si la visita es de sorpresa,
mucho más si la llevas un rico hueso.


viernes, 20 de octubre de 2017

El roble y yo.

 El roble y yo.

Te he visto siempre, siempre frondoso
roble milenario, receloso,
desde el bosque inmenso
contempla el río,
y esconde del viajero a su nido,
cuando rema bajo sus temblorosas hojas.

Y bajo las biformes montañas,
corre el río entre las flores y cuarzos,
y el silencio del alba besa a sus ramas
cuando alejo de su tronco mis cálidos brazos.

Ahí, sobre su raíz bifurca
resplandecen despintadas auroras.
Y las nubes grisáceas surcan
con sus puntadas de sombra,
sobre mi valle verde de totoras.

Y el crepúsculo danza con tu silueta,
mirando los luceros abrillantados…
Y uniendo nuestras narices y labios,
nos alejamos, lejos, muy lejos,
hasta no ver a tus nidos colgados.



viernes, 6 de octubre de 2017

Mi gato quiere ser poeta.

Mi gato quiere ser poeta.

Mientras leo frente a la vela,
disimuladamente mi gato se sienta,
coge la pluma y escribe con ella,
y piensa que no me doy cuenta.

Lee los pocos libros polvorientos
que queda en mi biblioteca,
ignoro lo que pasa,
pero se esfuerza por ser un gran poeta.

Y cuando duermo, lee mis versos
en su terciopelo, en silencio,
todo parece un misterio,
no sabe uno de los grandes secretos,
deja sus huellas en mis escritos.

En la oscuridad ve las letras,
no es necesario prender la vela,
juega con las hojas
que quedan tiradas en el piso,
y empieza a copiar mis bellas prosas.

Y cuando despierto, se apresura
en guardar sus notas de ternura,
me queda bien claro, no hay otra duda,
mi gato quiere ser un gran poeta.

Muy cansado llega por la noche,
se acurruca en su fresada de lana,
le echo un vistazo,
y duerme abrazado a su poema,
como si abrazara a su propia alma.

Corrijo en los días libres su obra,
a veces le faltan unas letras,
le perdono a mi gato poeta
porque no sabe nada de gramática.

Mi gato poeta juega todas las noches,
ronronea, husmea los rincones,
no quiere tener enemigos,
su instinto a escribir es más que cazar a los ratones.

Roba mi queso sabroso y fresco
cuando matizo y pinto mi lienzo,
se siente culpable, es muy cierto,
en son de cariño alza su cola
y frota mis rodillas con su pelo.

En poco tiempo ha terminado su poema,
y moviendo sus cejas
escucha cuando le doy lectura,
mira mi cara de asombro,
con sinceridad me fascinan sus letras.

Bαjo el Noмвre de Poeтιтα αzυl®/


sábado, 16 de septiembre de 2017

Inconsciencia.

Entre cerros y cristalinos ríos,
se ven algunos bosques,
otros ya perdidos.
Y los tísicos gorriones,
cantan suave, muy suave,
con sus pulmones teñidos.

Lágrimas, gotas de agua,
calmen la sed de los pájaros,
los pájaros vuelan en bandadas
dejando los nogales…
Y los nidos se quedan
columpiándose con el viento,
quemándose junto a los matorrales.

Con sus aguas tranquilas, los ríos
se descuelgan por las montañas.
Las montañas se cercan,
se cercan con los tejidos de las arañas.
Y los árboles dejan sus lágrimas,
al no estar los nidos entre sus ramas.

Bαjo el Noмвre de Poeтιтα αzυl®/